Conociendo mejor la pasta: seca y fresca

pasta

Desde el Gabinete Nutricional Ángela Quintas pensamos el conocimiento de los alimentos es un punto fundamental para nuestra correcta alimentación. En ocasiones, por rutina o por falta de tiempo, no nos paramos conocer qué es lo que estamos comiendo y qué nos aporta. En el caso de hoy, queremos hablar sobre la pasta.

¿Qué es la pasta? Se trata de los alimentos preparados con una masa compuesta por harina como ingrediente básico, mezclada con agua y algunos ingredientes más como sal, huevo, entre otros. Este producto generalmente se cuece en agua hirviendo para su degustación.

La diferencia entre la pasta seca y la pasta fresca está en que la pasta fresca se consume tal cual se elabora y la pasta seca se somete a distintos procesos para su deshidratación. Estos procesos de deshidratación varían dependiendo los países y el tipo de pasta que sea. Con esta diferencia, nos encontramos que la manera de conservación de la pasta fresca y la seca varía. En el caso de la seca, debe conservarse en paquetes cerrados y pueden aguantar meses en nuestra despensa. Por el contrario, la pasta fresca debe conservarse en frío y no aguanta más de 5 días. Además, en cuanto a la cocción también encontramos diferencias. La pasta seca necesita entre 10 y 15 minutos para cocerse (dependiendo el tipo), la pasta fresca se prepara en 3 o 4 minutos.

Existen muchos (muchísimos) tipos de pasta, por lo que podemos aprovechar esta variedad para enriquecer nuestra dieta y romper con la rutina. Probablemente, la pasta más utilizada son los espaguetis o los macarrones, pasta larga y corta, respectivamente. Pero hay muchísimos tipos como los tallarines, el pappardelle, fettuccine, fusilli, plumitas, farfalle… además de las pastas rellenas como los tortellini o los ravioli, por ejemplo. Esta gran variedad puede darnos además diferentes ideas para consumir pasta.

Si nos centramos en su aporte nutricional, la pasta aporta 370kcal/100g. Además, el principal aporte que nos da la pasta es hidrato de carbono (en un 71%). Entra la pasta fresca y la pasta seca no hay una relevancia en cuanto a las calorías y el aporte calórico.

Donde tenemos que poner atención cuando consumimos pasta es con que la vamos a combinar. Por ejemplo, las pastas frescas suelen estar en su mayoría rellenas de otros ingredientes, por lo que en estos casos vemos como el aporte calórico aumenta.

Desde el Gabinete Nutricional Ángela Quintas os proponemos que cuando se consuma pasta, siempre se haga junto con una ración de proteína para que sea un plato más equilibrado y saludable.

Si os gusta la pasta, esperamos que este artículo os haya ayudado para conocerla un poco más.

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